Es el Sacro Convento y Castillo de Calatrava la Nueva; una joya de la provincia de Ciudad Real y el gran monumento medieval de La Mancha. Con la batalla de las Navas de Tolosa, en el año 1212, empieza el declive del poder musulmán en la península, pero no hay que confiarse. Los bastiones cristianos en los territorios que hacen frontera con los del enemigo son clave, y este, en concreto, está a cargo de la Orden de Calatrava. Son monjes guerreros: necesitan murallas y almenas para defenderse, una iglesia para rezar, un claustro para el silencio y la meditación y todas las instalaciones necesarias que garanticen su supervivencia…