Es la primera salida de Don Quijote y va solo sin Sancho. En el camino que lleva a Puerto Lápice, confunde una venta con un castillo, al ventero con su alcaide y a dos prostitutas, con doncellas de alto rango. El hidalgo quiere ser nombrado caballero, y el ventero, que se da cuenta de su locura, le sigue la corriente por diversión y cumple sus deseos en el mismo patio de la venta…