De todas las casas con las que se relaciona a Cervantes, solo queda una con carácter real: la Casa de Esquivias en Toledo. Del siglo XVI y perteneciente a la familia de su mujer, Catalina de Salazar, este caserón de labradores acomodados se conserva prácticamente tal y como se construyó; y prueba de ello es el sabor de sus patios, de la bodega, de la cueva, de las vigas de madera o de las puertas con herrajes…

Ver video en Instagram
Ver video en Facebook
Ver video en Tiktok
Ver video en Youtube