Hace quinientos años, en los muros del castillo de Alacuás, alguien escribió en latín que solo la virtud permanece… y que todo lo demás muere con nosotros. Un pensamiento que resonó en toda Europa gracias al Humanismo de Erasmo de Rotterdam, y que el valenciano Luis Vives llevó a sus cotas más altas. Seguimos buscando lo mismo y esto es lo sorprendente…