¿Sabías que el Puente del Real no siempre fue como lo vemos hoy? Documentado desde 1321, su construcción se llevó a cabo para unir el corazón de la ciudad con el desaparecido Palacio Real. Se sabe que dado que fue seriamente dañado por las frecuentes crecidas del rio, se terminó rehaciendo, a finales del siglo XVI, dando lugar a la sólida estructura que, en esencia, ha logrado llegar hasta nosotros.